Si hay un periodo en el año en el cual es más necesario ponerse en manos de la cirugía plástica ese es el mes de enero. No es un planteamiento gratuito, sino que está avalado por varias razones de peso. La primera de ellas se debe a una motivación psicológica. No existe mejor forma de empezar el año que tratando de subsanar cualquier deficiencia estética en nuestro cuerpo.  Desde una liposucción a un sencillo arreglo facial. A través de la cirugia estaremos en condiciones para afrontar nuevas ilusiones. Y que mejor manera para corregir nuestra imagen para estar más a gusto consigo mismo.

Mayor demanda: aumento de pecho y faciales

Enero es uno de los meses en que más intervenciones de cirugia reconstructiva se realizan. El deseo de comenzar un nuevo ciclo anima a buena parte de las personas a ponerse en manos de su cirujano de confianza. Una de sus motivaciones es que dispondrán de mayor tiempo para su recuperación antes del verano, periodo en que podrán exponer con toda claridad sus resultados a través de su cirujano en Madrid. Desde la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética aclaran que hay una serie de intervenciones más habituales que otras en esta época. Entre ellas destacan el aumento de pecho y las cirugías faciales. Para que de esta forma, las pacientes dispongan de un tiempo más que suficiente para lucir su nueva imagen.

Con menor exposición solar

Tampoco puede olvidarse el aspecto climatológico para explicar esta mayor demanda, ya que la recuperación en estas intervenciones es mucho más satisfactoria y se desarrolla con mayor eficacia en este mes. Como en el caso concreto de la rinoplastia, en donde la incidencia del sol y las altas temperaturas será mucho menor que en otras épocas del año. Además, las exposiciones solares no incidirán en el aspecto de las cicatrices.